La semana laboral de cuatro horas, de Timothy Ferris

 

Puntuación: 9/10

 

Resumen

Nota de Frank Spartan

Un gran libro para apreciar las posibilidades de gestionar nuestra carrera profesional de una forma diferente. Ferris expone, con gran lucidez, las diferentes opciones a nuestro alcance para desempeñar nuestro trabajo o evolucionar hacia otro tipo de actividad de forma que podamos liberar más tiempo para nuestras ambiciones o proyectos personales. 

Una filosofía que puede aportarnos un gran valor a efectos de conseguir construir una vida equilibrada, en la que nuestro trabajo no invade el resto de las áreas y las impide crecer.

El libro contiene una enorme cantidad de ejemplos prácticos que aportan posibles soluciones, pero en este resumen nos limitamos al contenido filosófico y dejamos la casuística para la lectura del libro completo. 

Conceptos básicos

Si sientes que estás haciendo lo que hace la mayoría, es hora para reflexionar (Mark Twain).

La mayoría de personas no van a encontrar un trabajo que es una fuente de satisfacción y realización. Así que uno de nuestros grandes objetivos debe ser conseguir más con menor inversión de tiempo activo.

Un experto es alguien que ha cometido todos los errores en un área de actividad pequeña.

El objetivo no es la inactividad, sino ser capaz de hacer aquello que te apasiona. No trabajar por el mero hecho de trabajar, simplemente porque necesitas el dinero o porque necesitas hacer algo para sentirte aceptado.

No hay una receta clara para conseguir el éxito, pero hay una muy clara que garantiza el fracaso: Tratar de contentar a todo el mundo. 

A veces tienes que cambiar las reglas. No tomes las reglas como los límites de lo que puedes hacer. Recuerda a Fosbury. Pero debes elegir bien cuándo hacerlo. Sólo debes hacerlo cuando sea una forma más efectiva o más divertida de vivir.

Concéntrate en ser productivo en las cosas correctas, no en estar ocupado.

El interés y la energía son cíclicos. Alternar periodos de actividad con periodos de descanso es necesario para crecer. Unos meses concentrado en el trabajo y otros meses concentrado en aprender algo o de viaje.

Es mejor pedir perdón que pedir permiso. Da pasos y avanza.

No te concentres demasiado en corregir tus debilidades. Concéntrate en mejorar tus fuerzas y tendras mayor probabilidad de marcar la diferencia.

Quizás no todas las acciones conlleven felicidad, pero no hay felicidad sin acción. A menudo nuestro optimismo de que las cosas irán mejorando es miedo disfrazado, que nos frena a actuar para cambiar las cosas.

Debemos definir el miedo para vencerlo. Muy a menudo el peor escenario solamente tiene pequeñas consecuencias y además temporales. Por otro lado, si sale bien puede tener un impacto positivo permanente en tu vida. Ser consciente de esto es clave para reunir la convicción para actuar.

La mayoría de la gente piensa que no pueden hacer cosas extraordinarias, así que se ponen objetivos mediocres. Y por eso la competición por esos objetivos es muy alta, lo que paradójicamente hace esos objetivos mas difíciles. Los objetivos extraordinarios requieren menos esfuerzo, porque menos gente los intenta conseguir.

Lo contrario del amor no es odio sino indiferencia.

Lo contrario de la felicidad no es tristeza sino aburrimiento. Lo que deberíamos perseguir no es la felicidad sino la pasión. El flujo. La vida es muy corta para ser pequeña y aburrida.

Establece actividades rutinarias que te causen incomodidad: Mira directamente a los ojos, pide favores, pide números de teléfono, túmbate en el suelo de la calle, etc.

Principio de Pareto: 80% de los resultados se derivan de 20% del esfuerzo. Identificar esa relación y concentrar tu energía en ella liberará una enorme cantidad de tiempo y potencial para hacer cosas interesantes en cualquier área de tu vida.

Ley de Parkinson: Una tarea crecerá en importancia y complejidad en relación al tiempo qe tenemos para ejecutarla. Cuanto más tiempo tengas, mayor probabilidad habrá de que veas lo poco importante como importante.

Ligando ambos principios, llegamos a las siguientes conclusiones:

  1. Concéntrate en las tareas realmente importantes para conseguir resultados en menos tiempo (El 80/20 de Pareto)
  2. Reduce la cantidad de tiempo que dedicas al trabajo. De esta forma conseguirás las tareas importantes en menos tiempo (Ley de Parkinson). Ponte tiempos de entrega cortos y seras más eficiente.

Una vez que tienes el tiempo libre, deberás llenarlo con otra cosa. Después de varios meses de descompresión, sentirás un vacío. Cuanto más disciplinado seas en conseguir tus objetivos, mayor dolor sentirás. Esto es normal. Tus dudas están derivadas de la mentalidad tradicional de «más es mejor» o «dinero y estatus son la definición autentica del éxito». La mente tiene el hábito de crear problemas cuando no esta ocupada centrándose en algo externo.

Lo que los seres humanos necesitan no es un estado de absoluta calma, sino aspirar y pelear por un objetivo que merece la pena y que han elegido libremente.

Viktor Frankl

[Nota de Frank Spartan – éste es un gran resumen de la filosofía de este blog]

Los expertos dicen que hay dos formas de conseguir esto: Aprender y ayudar a los demás.

Un buen mix para aprender es combinar una actividad mental (como un idioma) con una actividad física (artes marciales, surf, baile, etc.).

Ayudar a los demás es un concepto muy amplio. No te involucres en debates sobre que causa es más justa o más noble. Encuentra aquello que te interese de verdad y hazlo. Si mejora el mundo, incluso a muy pequeña escala, estará bien.